Abrázame oscuridad (Denis Lehane, 1996)

Darkness, Take my Hand, es el segundo libro de la saga protagonizada por los detectives privados de Boston, Patrick Kenzie y Angela Gennaro.

Patrick Kenzie y Angela Gennaro reciben el encargo de proteger al hijo de una eminente psiquiatra de las amenazas de la mafia irlandesa de la zona. Cuando inician su trabajo aparece el cuerpo mutilado de una amiga de la infancia de los dos detectives. Un asesinato que recuerda sospechosamente a otros crímenes sucedidos años atrás y por los que un hombre está encarcelado como asesino en serie. A medida que se sumergen en esta nueva investigación se darán cuenta de como aquellos asesinatos de su infancia y el actual, están relacionados con su pasado y el de sus propias familias.

Abrazame_oscuridad(D Lehane)

Anuncios

El periodista deportiva, Richard Ford

El periodista deportivo es la novela que consagró a Richard Ford, de quien Ray Carver escribió que era «el mejor escritor en activo estadounidense».

Provoca una lectura compulsiva, desde la línea uno.

Es un testimonio preciso de los desencantos inevitables, de la corrosión, las ambiciones, el aprendizaje de los placeres mínimos que permiten sobrevivir. Richard Ford escribe sobre el hombre contemporáneo, perdido en el laberinto de la cotidianidad.

PlantGUÍA.qxd

 

 

 

Como caminos en la niebla (2016), José Morella

Tras el éxito de Asuntos propios, llega la tercera novela de Jose Morella, Como caminos en la niebla, recrea la fascinante vida de un ser muy particular: Otto Gross, psiquiatra, psicoanalista discípulo de Freud, anarquista e hijo de unos de los padres de la criminología moderna, Hans Gross. Durante sus 42 años de vida (1877-1920), vivió a caballo entre la cordura y las secuelas del alcohol, la bohemia y las drogas. Pero la novela no sólo se centra en la vida de Otto, sino en la de su padre, con el que mantuvo una relación muy complicada y que quiso ingresar a su hijo en un manicomio.

Después de una ruptura sentimental, Llerandi, el protagonista, decide dirigir una película basada en la vida Otto Gross. Para documentarse, emprende un viaje a las ciudades en las que vivió el Otto, Durante el viaje conocerá a Lise, una singular anciana que dice ser nieta del personaje.

La novela comienza narrando la estricta y hosca infancia de Otto, a continuación la alfombra narrativa despega hacia su juventud cuando el aún bisoño Otto empieza su viaje iniciático, primero a bordo de un carguero que se dirige a Argentina,y ya en Buenos Aires donde comenzará a hervirse.

En Monte Veritá Otto ejerció como innovador terapeuta de éxito, aquí se desarrolla gran parte dela trama de la obra, con flash backs a su etapa intermedia en Munich. Los diferentes personajes que pulularon por ese lugar emblemático del espíritu libre, dan lugar a microhistorias a pie de página con las que el autor recompone ese excéntrico puzzle de comienzos del siglo XX que condicionaría, o acaso sería su habitat, al propio Otto

como_caminos_en_la_niebla

Entevista en pagina2 (la 2) al autor, mi compañero y admirado José.

Historia de un idiota contada por él mismo, Félix de Azúa

Se trata de una pirueta juguetona del señor Azúa que versa sobre la idiotización de la felicidad, perpetrada desde la niñez por la familia, la escuela, la religión. Como si esta quimera estuviera realmente al al alcance de cualquiera.

A veces, delante de la cámara, me embarga el idiota que llevo dentro, y siento bochorno al demandar a mi peque de un año que sonría.

“…otro disfraz de la felicidad: el Amor, enfermedad que ataca sobre todo a los solitarios, a los deprimidos y a los que no saben qué hacer consigo  mismos”

El protagonista, ubicado en la época de la transición española, 1986, se empeña en una monotemática investigación de la felicidad, que abarca también al amor y el arte, (quimeras que también idealizamos) y que le conduce inexorablemente al fracaso:

” Esta es la conclusión a la que había llegado en mi investigación del contenido de la felicidad. A los hombres sólo nos interesa LO NEGATIVO; nuestra historia, nuestro significado, está construido sobre lo negativo, sobre lo horrible, sobre lo insoportable. Y ESE SES JUSTAMENTE EL CONTENIDO DE LA FELICIDAD. Porque aquí no se habla del goce ni del placer sino de la felicidad como DESTINO de los hombres…”

A veces mi hocico lector porcino, no hecho para mieles retóricas, tuvo que ir saltando campos minados abonados con citas, reflexiones filosóficas o estéticas. agilizando así la lectura de este sucinto tratado sobre la estúpida búsqueda de la Felicidad.

Alguien apuntó, retorciendo aún más la pirueta, que podría ser adoptado por todos los institutos de secundaria como manual de supervivencia.

historia de un idiota

 

 

Tierra de Campos (David Trueba, 2017)

Quinto libro de David Trueba, tras su novela corta Blitz (2015) y la premiada película Vivir es fácil con los ojos cerrados (6 Goyas en 2014 , entre ellos el de Mejor Película).

Noqueado tras la primera lectura de 20 pgs, el hechizo prosigue 100 pgs después. Parece imposible decir tantas cosas en cada frase, sin bisutería ni imitaciones, y a la vez destilar tanta ironía y cinismo de barra, de estar de vuelta de todo, incluso de la UCI. Se percibe la cercanía de ese viejo amigo canalla, resacoso y más hervido, alentando y dando codazos desde esa barra. No en vano, en los últimos años su amistad con Javier Cercas se ha ido cimentando a base de reveses y cornadas vitales.

Durante el anodino trayecto en el ‘coche de los muertos’ del cadáver del padre del protagonista, un cantante de éxito, a su pueblo de origen (irónicamente llamado Garrafal de Campos), empiezan a entremezclarse recuerdos y personajes dispares que poco a poco irán reconstruyendo la trayectoria vital de Dani Mosca, el artista. Esa forma de narración, aparentemente caótica, hilvanando recuerdos lejanísimos o cercanos (no en vano así funciona la mente cuando le da por recordar), irá conformando el puzzle y componiendo una canción agridulce, con sabor a vida.

En ese viaje interior, y también anhelado a su pueblo, los recuerdos traen consigo lúcidas reflexiones. ¿Se hereda eso? Se cuestiona, una y otra vez Dani Mosca, ante el espejo y vicisitudes de su padre

La cara B del libro, segunda parte del mismo, comienza con la llegada al pueblo, al que sólo ha ido seis veces y no acudía desde su adolescencia. Hay un cambio de tono, más pausado y reflexivo al colisionar con el mundo rural y sus propios recuerdos de tierno mancebo. Da la sensación de que el libro hubiera acabado de forma más natural en la primera mitad, esa cara A que fluye sola, labrada e hilvanada con maestría y con humor. Como cuando Dani recuerda la ausencia de su padre con el simple timbre de su casa, o se enamora de Oliva en una piscina con ayuda de un mensajero, o utiliza la Coca Cola para retratar una infidelidad. Tengo las páginas del libro dobladas de tanto señalar.

Tierra_de_campos

El puzle ya está montado, no hay recuerdos tan fragmentados y distantes, que asalten desde la ventanilla o el retrovisor (como en la primera parte), sino más bien menciones recientes referidas al momento más actual de Dani. Ese en el empiezas a comprender esa lección vital que es ver crecer a tus hijos a la vez que cuidas y un día entierras a tus mayores y, por fin, les entiendes de verdad y eso, te haces mayor.

“Hacerse mayor” como la canción final podría ser el otro título del libro. Las últimas páginas tratan de todo esto, te impregnan de lágrimas y te devuelven al principio de todo:

“Todos conocemos el final. Y el final no es feliz. Es curioso este cuento, porque sabemos el desenlace pero ignoramos el argumento. Somos visionarios y ciegos al mismo tiempo. Sabios y estúpidos. De ahí nace ese malestar que todos compartimos, esa sospecha que nos hace llorar en un día gris, desvelarnos a medianoche o inquietarnos si la espera de un ser querido se alarga. De ahí nace la crueldad desmedida y la bondad inesperada de los humanos. De ahí nace todo, de conocer el final pero no el cuento. Extrañas reglas de juego que ningún niño aceptaría. Ellos piden que no les cuentes el final. Ignoran que conocer el final es lo único que te permite disfrutar del cuento.”

Entrevista a David Trueba hablando sobre el libro.

A todo Riesgo, memorias airadas de una Pretender (Chrissie Hynde)

Esa maldita frase de la contraportada me hizo picar el anzuelo:

Buscábamos aventuras. Queríamos comernos el mundo y lo queríamos ya. No nos considerábamos ‘inocentes’. Leíamos libros, devorábamos música, fumábamos de todo y nos metíamos cualquier cosa. Técnicamente hablando, aún éramos vírgenes, pero ya habíamos dado unas cuantas vueltas al mundo, aunque sólo fuera dentro de nuestras cabezas

No se guarda nada en el tintero, comparte el camino recorrido –un sinfín de juergas, giras, conciertos, proyectos y el abismo de las drogas − tan apasionante como terrible. Una vida de película (Ver entrevista).

Hynde se explaya, acaso en exceso, con sus años mozos a finales de los sesenta y principios de los setenta en USA, con el nacimiento de la contracultura a raiz de Vietnam, mostrando su confusión y el flirteo con las drogas que narra abiertamente. Eso ocupa casi la mitad del libro (emoticono de gruñido). Sin embargo, la etapa Pretenders es despachada con celeridad —apenas 70 páginas al final.

Es a partir de la mitad del libro cuando, enamorada de los sesenta londinenses, llega al hervidero musical que es el Londres de 1973. Hay múltiples similitudes al desembarco de Froilan y Saúl en Los años furtivos de Brixton. Hynde VIVE, es testigo privilegiada del nacimiento del punk y trata de formar su propia banda. Colega de los Sex Pistols y de los Clash, narra esa época trepidante en donde daba igual la fama o el dinero, lo que importaba era entrar en una banda y tocar.

“Todo estaba a punto de arrancar. Podías notar que algo estaba cociéndose, como cuando notas el aire cargado de iones”

Son capítulos aparte para los enamorados hasta la médula de ese universo distinto, y en erupción continua, que es Londres. Cualquier descripción de una calle, mercadillo, tienda de discos o de un distrito erizan la piel. Es imposible no fascinarse con esa ebullición continua de los setenta. London Calling

Y por fin con 27 años llegó su momento … y esa canción de Sam Cooke “The Great Pretender”

Tenía 27 años cuando finalmente lo encontré. Me lo había tomado como una misión, pero lo cierto es que al principio ni siquiera supe que era él, a pesar de los indicadores que así me lo señalaban, como las luces del escenario por detrás de mí. Luego, gracias a su hechizo, pasé de patito feo a cisne y alcé el vuelo tomándolo de la mano. Junto a Pete y Martin, arremetimos contra el sol crepuscular con su luz rebotando en nosotros. Así que ésta es mi historia, nuestra historia. Jimmy, yo y todos los demás. Todos mis locos amigos (muchos de ellos ya fallecidos).

A_todo_riesgo