Ricardo Lezón (McEnroe), el tío Molonio 5/4/2019

“No me canso de escuchar este tema”, “no puedo parar de escucharla”, se lee en los comentarios de youtube. Y es que hipnotiza. Sus canciones se incrustan en tu quijotera durante semanas y no puedes soltarlas. Podría estar todo el día escuchándolas, de hecho lo estoy.

Versos desgranados silaba a sílaba, alargadas por eses sedantes. Poesía resplandeciente y epidérmica, acariciada por una guitarra acústica.
“Me dicen que sólo escribo canciones de amor, pues ya”. Curiosa manufactura para un recio vasco de pura cepa, de pocas palabras y abundancia lírica en cada verso, al que no se le da bien hablar entre canción y canción pero sí fabricar perlas de sensibilidad puntapélica.

Ricardo Lezón (alma de McEnroe) repasó su primer disco en solitario ‘Esperanza’ (2017, Subterfuge) y algunos de sus éxitos con su grupo McEnroe. De unos 40 asistentes (incomprensible) había dos tatuados con una de sus canciones. Eso da para un microrrelato.

Menos público, hubo de todo en su repertorio: un repaso a su exilio en Soria, a los paseos por Gracia en Bcn, esos guiños enmudecedores a la infancia (‘Aúllan lobos’ y ‘Un rayo de luz’ -McEnroe-), las ganas de dejar de marear la perdiz del amor (‘Ahora’ -McEnroe), una versión de Bob Dylan (me enamoré de tí). De todo, aunque a pesar de las quejas de uno de los concurrentes, faltó la canción de Chet Baker.

Ese yo remarè siempre hacia ti de ‘Un rayo de luz’, a uno lo conmueve de manera incontrolable.
Después de alguno de alguno de sus versos, como este de ‘El momento’:
que tu ausencia es un lugar inhabitable,
que tu presencia es mi desastre natural

exhalamos un …joder

O como este de ‘Arena y Romero’:
Voy a quedarme muy quieto temblando en esta cama
espantando a los recuerdos, saludando a los fantasmas
…hace casi cinco años que te fuiste a Inglaterra.
Dicen que allí las playas ni siquiera tienen arena
pero un día iré a verte, cuando muera toda esta pena.

Anuncios

Cooper, mi grupo (Porta Caeli, 9/3/2019)

Cansa leer, en las entrevistas a Alex, las mismas palabras grandilocuentes sobre su figura: ‘leyenda’, ‘mito’, ‘historia viva’ … suenan a reverencia enlatada por lo que fue y desenfocan lo qué es. Y es que los chicos de Cooper siguen sonando, y comportándose, a pesar de los años, frescos y efervescentes.

Es desconcertante, y un lujo, que apenas un centenar de feligreses acudiéramos a misa de una a escuchar y ver a Cooper. A pesar de todos esos sustantivos altisonantes (merecidos sin duda), siempre vamos los mismos a misa, ‘hasta que os aburrais de nosotros’, como dijo Álex.

El último disco ‘tiempo, temperatura y agitación’ parece manufacturado por veinteañeros: ritmos, letras y espíritu juvenil a borbotones. No puede ser más moderno ni electrizante y, sin embargo, deudor a una trayectoria tozuda, singular y de desafiante similitud. Suena distinto pero casi igual.

“No hay ninguna novedad, todos los discos los hago igual. Con 35 años en los escenarios ya no hay novedad, solo hago mi música con mi estilo definido…No he evolucionado nada desde el primer disco, Quería hacer siempre lo mismo y ese ha sido mi empeño a lo largo de los años, en contra de las teorías aceptadas de que la gente tiene que evolucionar para mantener una carrera interesante. Se puede tener una carrera coherente sin grandes pasos, siendo fiel a uno mismo”, contaba recientemente Álex.

Acompañados en esta gira de teclados, trompeta y saxo, Cooper hizo un repaso a, prácticamente, todo su ultimo disco, exceptuando las dos canciones más íntimas que cierran ambas caras. Me hechiza ‘telarañas’, pero no es canción para un directo.

Todo esparcido con algunos de sus clásicos (‘canción del viernes’, ‘cierra los ojos,’, ‘cerca del sol’, etc), últimos hits (Hyde Pak, entre girasoles, arizona, hipsters), una versión de los Mitos ‘me conformo’ y un par de ajustes al retrovisor de Los Flechazos (‘luces rojas’ y ‘a toda velocidad’). Les sobran hits así que en los dos bises (Olé olé) cupo de todo.

Mis patas (y las de pablo) danzaron como posesas con ‘A toda velocidad’, uno de los guiños a Los Flechazos que por fin se permiten en una gira.

La música de este artesano sigue persiguiendo esa melodía perfecta que hable de escapadas, del verano, de los amigos, de exprimir la vida, y que nos invita a disfrutar, y bailar, de ella. Su música echa chispas y desborda amarga alegría. Y nosotros, tantos años después, somos unos afortunados al poder disfrutarla

Viva Suecia (lava, 22/2/19)

El Lava estaba a rebosar Calculamos que más del doble de asistentes de los que fuimos a ver a la habitación roja. Menos cana noventera y más barba hipster.

Viva Suecia ya tienen cuatro o cinco hits que hacen corear, saltar y desenfundar el móvil al público asistente y eso hay que apludìrselo a estos murcianos.

Tres guitarras, un batería y unos sonidos extraños provenientes de la mesa de mezclas (dónde curiosamente sí hallamos el set list), que despistaban al no hallar ningún teclado en el escenario.

Faltaron unas cuantas cosas, algunas tangibles (pobre escenario y cutre juego de luces), otras invisibles (sintonía, naturalidad, algún guiño personal al público más allá del ‘nos lo vamos a pasar de pm’) y sobraron otras (niebla londinense ?, desgarro de guitarras al final de todas las canciones en la segunda mitad del concierto). 1h y 20 minutos no fueron suficientes para engancharme.

Bonito comienzo con música clásica y bonita despedida emulando al grupo sueco más famoso de todas las épocas y algunas banderas suecas ondeando como colofón.

Purple 2018

Cartel del Purple weekend, 2018.

cartel purple weekend 2018

Hanna Williams & the Affirmations: esa voz contundente de Hanna, entrando a última hora por la puerta principal y apremiando a los seguratas para que la dejaran pasar, y ese soul en blanco y negro.mezclaron la mar de bien

Magnífica puesta en escena.  The commitments are back!

Bart Davenport: no era la hora, ni seguramente el lugar, para su pop destilado y heredero de las coles prefabricadas

Los Wavy gravies (Gran Café): los mejores, sin duda, y grata sorpresa la de estos gallegos devotos de los Stray Cats. Garage y rockabilly en estado puro. Pam pam pam los pies no paraban de bailar. Espectaculares irrumpiendo con insistencia en los territorios de la audiencia, incluido contrabajo

La Granja (purple weekend, 7/12/2018)

El momento más emotivo del 30° Purple Weekend: LA GRANJA, que dieciséis años después, volvían a León.

Los mallorquines celebraban 30 años de su segundo y mítico álbum Soñando en tres colores, 1988, (escucha todo el disco aquí) y nos hicieron resucitar y combustionar a la vez.

la-granja-sonando-en-tres-colores-20-05-17

Toda una tropa de fans nos desplazamos desde Pucela para, primero, disfrutar de su concierto en el purple y, segundo, simplemente decirles gracias. Nada cabe añadir a la mochila de esta palabra, ni ‘de verdad’, ni ‘infinitas’ ni ‘de todo corazón’. Gracias por cómo vuestras canciones durante todos estos años (toda una vida joder) nos han acompañado, aleccionado y tocado (por no decir cambiado, arrugando la frente todo trascendente).

Nadie como Caniggia para poner tanta emoción, devoción y agradecimiento desmedido en ponderadas y, aún así, genuinas palabras, al final del concierto con Miguel, batería y autor de tanta joya deliciosamente amarga.

Se nos despueblan las azoteas y se afofan las barrigas, sin embargo sus canciones eléctricas siguen emocionando, intactas, y sus letras desengañadas continúan vigentes sin atisbo de caspa ni ñoñez. Pocos grupos de los 80 pueden presumir de ello.

Empezaron a despegarnos los pies del suelo en el minuto uno, arrancando con ese trepidante himno generacional: “los chicos quieren diversión”

Dicen que todo lo bueno de esta vida despeina …y el vello comenzaba a erizarse con ‘Por quien doblan las campanas’

Enmudecieron las gargantas y temblaron los lagrimales: ‘magia en tus ojos’. Pasarán mil años luz, y seguirá hipnotizando igual

Hasta que llegó ‘chicos rebeldes’ y ya el dique se resquebrajó.

Alguien lo explicó así de bien: ‘fue como si el tiempo se hubiera detenido en 1988 y ese joven que desapareció, sin avisar, hubiera poseído de nuevo mi cuerpo adulto, porque si se trata de magia, La Granja son expertos en compartirla…’

Set list

Espejos y espejismos, Love of lesbian (Teatro carrión, valld, 26/11/2018)

Era el cumple de Santi Balmes (48), y le sorprendieron con tarta y velas al final de esa joya llamada ‘mi primera combustión‘:

…queda un poco lejos cuando me incendiaste y ya … soplaron las cenizas, volaron las cenizas

Como explicó Santi, se trata de un repertorio algo friki, sin temazos, hijos menos guapos pero de los que estar orgullosos también, y que estaban ahí esperando su momento, ajenos a las selecciones de Spotify y a los que había que rescatar y dar voz.

Set List muy parecido al de la gira de mismo título de hace cuatro años, con algunos nuevos temas del Poeta Halley, incluido ‘segundo asalto‘ a capela pero esta vez sin discurrir entre los asistentes del teatro. Qué buenos recuerdos de Oviedo.

Un escenario lleno de polvo, papeles, cajas vacías y llenas, unas apagadas otras encendidas, cosas olvidadas, simulando a la memoria. Cierto desorden calculado y curiosa disposición de los músicos ne el escenario con los guitarras atrás, mientras que la batería y teclados se sitúan adelante.

Es tan amplio a estas alturas el cancionero lesbiano que da gusto poner el foco en estas historias acaso más deslucidas en sus directos y que merecen sin duda atención y un envoltorio escénico que las haga brillar a nuestros ojos y oídos.

lol_2_nov_2018

Espectáculo músico teatral, con marionetas, zepellines, bolsas gigantes, mucha mímica, Santi (un poco charlot) haciendo de las suyas con un sembrado Julián de contrapunto. Buen rollismo, acaso en exceso, de ambos en ¿improvisados? diálogos cómicos. Recuerdos, como aquella caída de santi con rotura de coxis en Porta Caeli, y algún que otro mensaje controvertido reclamando al libertad del señor Junqueras.

Y momentos emocionantes también, como este ‘domingo astromántico’ puntápelico:

O ese himno a la paternidad, ‘yo mataré monstruos por ti, también epidérmico

La habitación roja (lava, Valld 16/11/2018)

“Ostias nen, ¿todavía rulan?” – preguntaba mi amigo Manolo, gran melómano, al recibir las primeras instantáneas del concierto. Muchos años siguiéndoles de lejos, con respeto, sin pasión. Ya era hora de recibirles en el salón de casa.

Buen concierto de estos jóvenes incombustibles, en su línea, combinando el intimismo de sus letras y canciones y explotando en directo el pequeño repertorio de sus hits (un día perfecto, Febrero e Indestructibles), no muchos para tantos años de carrera, lo cual explica esa leyenda de que el mundo de la música no les ha devuelto lo que ellos le han dado. 150 asistentes confirmaron esta opinión.

Mucha guitarra infrautilizada sobre el escenario, para un espectáculo donde primaba lo introspectivo de las letras a la celebración del directo. Sólo en los bises algunos nos animamos a saltar. El cantante Jorge Martí se mesaba con ambas manos el cogote mientras iba desgranándonos sus historias, que merecen la pena ser escuchadas y centrifugadas con reiteración

la_habt_roja_16-11-2018

Nada más acabar el concierto, ahí estaba Jorge a la salida, sin tiempo para acicalarse al menos,  vendiendo camisetas como si se hubiera clonado. Sobrevivir para ellos, después de veinte años, ha sido su gran triunfo

Expectantes por visionar el documental de 38 minutos  ‘In the middle of Norway‘ sobre al doble vida del cantante y alma del grupo, estrenado en octubre en diversos festivales. Jorge Martí se trasladó a Noruega debido a la enfermedad crónica que padece su mujer y allí él trabaja en un centro para pacientes de Alzheimer y demencia.

setlist_habt_roja