Como caminos en la niebla (2016), José Morella

Tras el éxito de Asuntos propios, llega la tercera novela de Jose Morella, Como caminos en la niebla, recrea la fascinante vida de un ser muy particular: Otto Gross, psiquiatra, psicoanalista discípulo de Freud, anarquista e hijo de unos de los padres de la criminología moderna, Hans Gross. Durante sus 42 años de vida (1877-1920), vivió a caballo entre la cordura y las secuelas del alcohol, la bohemia y las drogas. Pero la novela no sólo se centra en la vida de Otto, sino en la de su padre, con el que mantuvo una relación muy complicada y que quiso ingresar a su hijo en un manicomio.

Después de una ruptura sentimental, Llerandi, el protagonista, decide dirigir una película basada en la vida Otto Gross. Para documentarse, emprende un viaje a las ciudades en las que vivió el Otto, Durante el viaje conocerá a Lise, una singular anciana que dice ser nieta del personaje.

La novela comienza narrando la estricta y hosca infancia de Otto, a continuación la alfombra narrativa despega hacia su juventud cuando el aún bisoño Otto empieza su viaje iniciático, primero a bordo de un carguero que se dirige a Argentina,y ya en Buenos Aires donde comenzará a hervirse.

En Monte Veritá Otto ejerció como innovador terapeuta de éxito, aquí se desarrolla gran parte dela trama de la obra, con flash backs a su etapa intermedia en Munich. Los diferentes personajes que pulularon por ese lugar emblemático del espíritu libre, dan lugar a microhistorias a pie de página con las que el autor recompone ese excéntrico puzzle de comienzos del siglo XX que condicionaría, o acaso sería su habitat, al propio Otto

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Entevista en pagina2 (la 2) al autor, mi compañero y admirado José.

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Profiero mis alaridos ante los techos del mundo (el tío Walt)

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
prosigue el poderoso drama:
y tú puedes contribuir con un verso.

No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores: el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.

“Profiero mis alaridos ante los techos del mundo”, dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.

Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros “poetas muertos”,
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los “poetas vivos”.
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas.

No te dertengas, poema atribuido a Walt Whitman (1819-1892)